De una futura periodista

No importa como me llame, ni de donde sea y mucho menos como sea. Esto que acabo de escribir me recuerda a ese anuncio de Viceroy hecho con una de esas frases impactantes que casi todos recordamos: No es lo que tengo, es lo que soy.

Soy casi periodista. En un año estaré recorriendo las calles de alguna ciudad en busca de un sitio donde hacer lo que más me gusta, COMUNICAR. Me gusta la comunicación y todo lo que deriva de ella. Me gusta el concepto que algunas personas tienen de ella y detesto el de muchas otras, el de la mayoría. Digamos que soy la excepción de ese inmenso grupo de periodistas comprometidos con su trabajo. Soy la oveja negra.

No soporto la política, y como comprenderéis en los tiempos que corren llenos de mentiras y manipulación, mucho más. Detesto la economía. Odio a todos aquellos entendidos cuya única intención es dejarte por los suelos con sus discursitos hechos. Se llenan de satisfacción cuando ven que no les rebates, cuando creen que le das la razón, sin pensar que no rebates porque pasas de ellos, porque si no sé de lo que hablo, no lo hago. Por cierto, regla principal del periodismo esa.

Siempre me juzgan por mis pasiones, por todo aquello que le da sentido a mi vida, a mi día a día. Chamfort decía que las pasiones hacen vivir al hombre, mientras que la sabiduría simplemente le hace durar. A veces incluso me siento inoportuna frente a cientos de compañeros que viven por crear revolución, que pasan sus días pensando en el bien del otro, en cambiar todo lo que está mal… mientras yo pienso en como los tejidos sedosos de un Dior  pueden crear una prenda perfecta.

No quiero que penséis que soy una egoísta que no pienso en los demás. O sí. No, no voy a desviarme. Es algo que simplemente tiene que ver con las pasiones. Con lo que os he comentado antes de darle sentido a vuestra vida, de hablar sobre lo que sabéis y no sobre lo que creéis saber. Es algo que tiene que ver con sueños y deseos. Todo aquello que siempre quisiste ser o hacer… ha llegado la hora de que lo materialices.

Durante cuatro años de carrera lo único que he aprendido es que habrá mucha gente que te pisará, otros que te darán la mano por el simple hecho de dártela y no porque comparta tus ideas, otros que te mirarán con lástima porque no compartes su deseo de sacar el mundo adelante en movilizaciones, y otros, en mucha menor cantidad, que te apoyarán, te comprenderán y aceptarán  el camino por el que decidas tirar porque tu corazón te lo ha indicado, porque tus sensaciones han salido a relucir. Porque has decidido dedicarte a aquello que te apasiona.

No dejes que nadie te diga que no eres capaz de hacer algo. No permitas que nadie se considere mejor que tú por sus ideales o sus pasiones. No lo hagas. Si quieres hacer algo, hazlo. Equipara sus ideas y pasiones a las tuyas. Al fin y al cabo eso es lo que siempre buscan ¿no? IGUALDAD.